Primero lo primero
Dios es amor, (1 Juan 4:16), El está lleno de compasión y
misericordia (Salmo 86:15), El no hace acepción de personas
(Hechos 10:34) y SOLO hace el bien (Lucas 18:19) . Dios NO PUSO
enfermedad en usted! ¡Es la voluntad de Dios sanarlo(a)... a
USTED! (El sólo está esperando que usted reciba su
sanidad). ¿Le sanará Dios? Sí, es Su voluntad, si
es que aquello es la voluntad de usted. El balón está en
su lado de la cancha.
¿Qué con respecto a la
sanidad?
Cuando recién comencé a asistir a los servicios de una
iglesia que practicaba la unción de los enfermos, a finales de
los años 60, escuché un sermón sobre el tema de la
unción y la sanidad. Mientras me encontraba sentado escuchando
este sermón, tenía un dolor de cabeza debido a una
migraña, una de las muchas que había tenido desde los
meses precedentes. Después del servicio, pensé que
trataría el hacerme ungir. Inmediatamente la migraña se
fue y estoy feliz de decir que NUNCA he tenido otra migraña
desde entonces. Fui sanado. He sido ungido muchas veces desde entonces
por esto o aquello (nunca por nada realmente serio). Algunas veces he
sido sanado y algunas veces no. Me parecía que cuanto más
maduro me hacía como cristiano, era sanado con menos frecuencia.
Encontré que esto era un poco confuso. ¿Era Dios?
¿Era yo? ¿Había perdido mi celo inicial? No
conocía la respuesta.
A la edad de 45 años, fui llevado de urgencia para sufrir
una cirugía de corazón abierto. Me recuperé
rápidamente y comencé a volver a la vida normal,
sólo para ser llevado de vuelta al hospital. Allí,
después de docenas de pruebas, los doctores vinieron y me
dijeron que la cirugía había fallado y que
moriría, y que no había nada más que pudieran
hacer por mí. Todo lo que podían ofrecer era una
cirugía experimental o un transplante, los cuales
rechacé.
A través de esta experiencia, he tenido que concentrarme con
gran fuerza en los temas de la FE y la SANIDAD.
Llegué a comprender que algunas veces Dios NOS SANARÁ
sobre la base de la fe DE OTRA PERSONA. Es de esta manera que yo
había sido sanado en todas las ocasiones previas. ¡Creo
que esto ocurre para que podamos VER que la sanidad por fe realmente
FUNCIONA!
En ese tiempo yo en realidad no entendía que había
beneficio en que yo tuviera mi propia fe.
Así que inicié una campaña y comencé a
pedir las oraciones de las personas. En determinado momento,
había reunido a cerca de 1000 personas maravillosas, de mi
denominación y de muchas otras. Hice que me impusieran manos y
fui ungido con aceite cuatro o cinco veces basado en mi deseo de ser
sanado, en la fe del ministro, en las oraciones, en la fe esas personas
y en mi fe de que Dios puede sanar y sana, algunas veces, a las
personas.
Parece, sin embargo, que Dios sólo sanará sobre la fe de
otra persona cierta cantidad de veces, sólo para hacer que nos
pongamos en marcha (cuando todavía somos cristianos
bebés). Después de esto (cuando ya debemos ser maduros),
parece que Dios espera que comencemos a ejercitar NUESTRA PROPIA FE. Es
por eso que yo no era sanado algunas veces. Yo SABIA que Dios puede
sanar. Sabía que El SANA. Mirando hacia atrás, veo que no
comprendía nada acerca de la fe. Yo, como todos, sólo
pensaba que comprendía. Entonces comencé a aprender
algunas cosas acerca de la fe.
¿Qué con respecto a la fe?
Mateo 17:20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de
cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza,
diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y
se pasará; y nada os será imposible.
¿Cuántos de nosotros hemos intentado esto con alguna de
nuestras montañas locales sin resultado? Siempre pensé
que esta escritura era un poco extraña, que aparentemente
restregaba en nuestras narices el hecho de cuán poca fe tenemos.
¿A qué se refiere? ¿De donde viene?
¿Tenemos ALGO de fe?
¿Qué es fe?
Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la
convicción de lo que no se ve.
¿De dónde viene?
Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el
oír, por la palabra de Dios.
¿Tenemos ALGO de fe?
Romanos 12:3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que
está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de
sí que el que debe tener, sino que piense de sí con
cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
¡Si creemos la palabra de Dios y hemos aceptado el sacrificio de
Jesucristo y estamos leyendo y escuchando esa palabra, entonces TENEMOS
por lo menos la fe de la semilla de mostaza! Sí, incluso si
nuestra medida de fe es muy pequeña ¡tenemos suficiente!
Así que entonces, ¿por qué no se mueve la
montaña? Porque esta escritura es una analogía.. una
analogía muy importante. ¡Yo había estado yendo a
la iglesia y había sido un estudiante de la Biblia por
veinticinco años antes de comprender esto!
¡Qué revelación es darse cuenta que 'este monte' es
una analogía y un símbolo de cualquier problema
aparentemente inmenso, inconmovible (o incluso una enfermedad
terrible), que está obstaculizando nuestro camino en la vida! Y,
esta poderosa escritura nos dice exactamente qué hacer. Debemos
pararnos y enfrentar este 'problema montañoso' y decirle:
"¡Sal de mi camino... y échate al mar!" usando un lenguaje
similar al que usaríamos para echar fuera un demonio, y hacerlo
por el poder y la autoridad del nombre de Jesús.
Marcos 11:23 Porque de cierto os digo que cualquiera que DIJERE a este
monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su
corazón, sino CREERE que será hecho lo que DICE, lo que
DIGA le será hecho.
Marcos 11:24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, CREED
que lo recibiréis, y os vendrá.
¿Qué vendrá? ¡Tendrá todo lo que haya
DICHO!
La fe no es su "religión" o un estado mental. La fe es
más que creer EN Dios y EN Jesús. La fe es más que
creer que Dios o Jesús pueden hacer o incluso que harán
algo. ¡La fe es CREER que YA TENEMOS lo que DECIMOS, lo que
estamos pidiendo! (Y el DECIR es tan importante como el CREER). La fe
es la creencia de que Dios YA HA HECHO algo porque su palabra lo dice.
Porque la fe es CREER A Dios y ACTUAR sobre ese creer. Cuando
aprendí esto, inmediatamente me puse mejor, pero todavía
tenía algunos síntomas. Estaba seguro de que
todavía me estaba faltando algo, así que seguí
buscando hasta que encontré las respuestas. La fe no es
sólo algo que usted tiene. ¡Es algo que tiene que usar!
(Santiago 2:14-16)
Usted contra el diablo
Jesús despojó (saqueó o desarmó) al diablo
y sus demonios quitándoles todas sus armas, armaduras, todo su
poder y autoridad (Colosenses 2:14-15) . Jesús entonces los
humilló a todos ellos (verso 15) ¡e incluso
arrebató sus llaves al diablo! (Apocalipsis 1:18)
Por otra parte, Jesús nos ha dado a nosotros la autoridad de
usar Su Nombre con autoridad sobre "todas las cosas". El nos dio el
"poder legal" de usar Su nombre para hacer todo lo que El hizo. Ese
Nombre, el nombre de JESUS es sobre TODO otro nombre (Efesios 1:21 y
Filipenses 2:9). (NOTA: Cristo NO es el apellido de Jesús. Sino
que aquello es otro asunto completamente diferente. Sólo
recuerde que Jesús es el nombre). TODOS los demás nombres
deben inclinarse (someterse), al NOMBRE de JESUS. (Recuerde, todo tiene
un nombre: por ejemplo el cáncer, el diablo, etc.) ¡Su
nombre, "JESUS" tiene poder! Esta autoridad da poder a nuestras
palabras.
El diablo ya no tiene ningún poder o autoridad propia. Hace
sólo alarde, como un niño abusivo en el patio de la
escuela. El tiene que usar la autoridad que USTED tiene, contra USTED,
por usar sus propias palabras negativas. Si usted se niega a permitir
que el diablo le saque de la confesión de su sanidad, entonces
no hay manera en que él pueda hacer que usted no sea sanado.
Párese sobre la Palabra
¡Dios envió Su Palabra para sanarlo y Su Palabra funciona!
El cumple Su palabra. Así que, (esto es importante), no permita
que los síntomas de duración prolongada lo desalienten.
Su sanidad puede ser instantánea, pero si no lo es, no deje que
las dudas se levanten porque no ve resultados inmediatos. Podría
tomar cierto tiempo que usted sea completamente sanado. Así que,
¿qué hacemos mientras tanto?
1. La Palabra de Dios es la autoridad final
¡La Palabra dice que por Sus llagas, usted fue
sanado! (1 Pedro 2:24) (Tiempo pasado, citando a Isaías 53:4-5
), que estaba en tiempo futuro). Reciba su sanidad como algo que ya ha
sucedido.
2. Rechace la duda y la incredulidad.
Cuando el diablo le lance golpes directos y ganchos
para hacerle pensar que usted todavía está teniendo los
síntomas o cuando el diablo le susurre palabras de duda e
incredulidad a su mente, enfréntelo inmediatamente. Derribe esas
palabras y al diablo, repréndalas y átelas, en el nombre
de Jesús (Mateo 16:19), (Mateo 18:18). Alabe a Dios por su
sanidad. No permanezca en esas palabras, no acepte los argumentos, los
engaños y las mentiras del diablo. Ellas podrían venir a
través de su propio cuerpo y mente, a través de su
familia, amigos, doctores o incluso pastores. No importa dónde
las escuche o vea, no las acepte. (Romanos 14:1). Reciba al que es
débil en la fe, pero NO las disputas de incredulidad.
3. Niéguese a cree lo que ve y siente.
Si lo que usted ve o siente contradice la Palabra,
sólo crea la Palabra. Las cosas que usted ve y siente no siempre
son reales, sino que pueden ser manifestaciones del diablo, para causar
temor, duda e incredulidad.
4. Medite en la Palabra de Dios.
Concéntrese en la Palabra, no en la
enfermedad. Sumérjase en la Palabra, leyéndola en voz
alta, particularmente las escrituras de sanidad. Incluso escuche
grabaciones de la palabra tanto como le sea posible.
¿Necesita fe? (Romanos 10:17)La fe viene por
el oír y el oír por la Palabra de Dios. Llénese a
través de sus ojos y sus oídos con la Palabra de Dios
hasta estar completamente lleno y la palabra rebose por su boca. Esto
liberará la fe y la fe libera gracia y sanidad. (Lucas
6:45)...porque de la abundancia del corazón habla la boca.
5. ¡No Tema!
¿Qué dijo repetidamente Jesús?
"¡No temáis!", "¡No tengan miedo!", (Lucas 8:50).
¿Qué es lo que los ángeles dicen cada vez que
aparecen? "¡No teman!" Si usted pide la protección de
Dios, El pondrá un vallado alrededor de usted. Pero, el temor es
una puerta en ese vallado, que permite al diablo llegar hasta usted.
Esto ocurre porque el 'temor' es la falsificación del diablo
para la fe y es parte de las tinieblas. La luz (fe), no puede coexistir
con las tinieblas (temor). El diablo utilizará cada truco,
mentira y engaño para hacer que usted tema y abra la puerta. El
está siempre atento a la puerta. ¡Por lo tanto,
manténgala cerrada y asegurada a través del renovar e
incrementar su fe de manera consistente! (Romanos 8:15)... Pues no
habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra
vez en temor.
(1 Juan 4:18)... el perfecto amor echa fuera el
temor...
6. Alabe a Dios por su sanidad
Alabar a Dios por su sanidad, antes que vea una
manifestación es la forma más alta de fe. (¡Este ES
el escudo de la fe!) Y después, agradezca a Dios cada día
por haber sido sanado.
7. ¡No Vacile!
(Santiago 1:6) Santiago dijo que la persona que
vacila en su fe no debe esperar recibir nada del Señor. (1
Timoteo 6:12) ...Pelea la buena batalla de la fe...
(Efesios 6:12) Porque no tenemos lucha contra sangre
y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los
gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes
espirituales de maldad en las regiones celestes.
(Efesios 6:13) Por tanto, tomad toda la armadura de
Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo
acabado todo, estar FIRMES.
En este contexto: la Salvación, la Justicia,
la Verdad y el apresto o preparación del Evangelio le
proporcionarán protección. La Palabra de Dios
("Está escrito..."), es para reprender ofensivamente al diablo
(es su espada). Y la Fe es para defenderse de las manifestaciones del
diablo. Una vez que la manifestación ha sido reprendida y
entonces 'parece' regresar, comience a alabar a Dios. Padre, te alabo y
te agradezco porque ya no tengo que creer lo que veo o siento. Este
tipo de alabanza es su defensa (su escudo) y parece ser aún
más efectiva contra las tinieblas que usar su espada.
8. ¡Hable sólo lo positivo!
Hable solamente palabras que se hallen de acuerdo
con la voluntad de Dios para su sanidad. Usted tiene que CREER que ha
sido sanado y aquello es difícil si constantemente está
hablando acerca de su enfermedad. Si Jesús llevó su
enfermedad, entonces su enfermedad ya se ha ido. Lo que está en
usted ahora, no le pertenece. ¡No lo reclame! Recuerde, sus
palabras tienen poder para hacer tanto el bien como el mal. El diablo
usa sus palabras negativas contra usted. Esa enfermedad pertenece al
diablo.
Por lo tanto, cada día haga que Dios, el diablo y su cuerpo
sepan, por lo que usted DICE, que cree que ha recibido su sanidad
(Marcos 11:23) . ¡Lo que usted DICE es importante!
(Mateo 12:36) ¡En el día del juicio, los hombres
darán cuenta de TODA palabra ociosa que hayan hablado!
Si usted no está seguro de cómo orar por sanidad,
podría repetir u orar algo como lo siguiente:
"Padre Celestial,
Te doy gracias por tu Palabra, que dice que por las
llagas de Jesús soy sano. Escojo creer que Tu poder sanador
entró en mi cuerpo el mismo instante en que creí Tu
Palabra.
Jesucristo es Señor sobre mi vida,
espíritu, alma y cuerpo. He recibido el poder de Dios para
hacerme sano, completo, libre, salvo y restaurado.
Enfermedad, dolencia, dolor, los resisto en el
Nombre de Jesús. Ustedes no son la voluntad de Dios. Aplico la
Palabra de Dios sobre ustedes. No los toleraré en mi vida.
¡Mis días de enfermedad y dolencia han terminado!
¡Jesús llevó mis enfermedades,
debilidades y dolor, y soy por siempre libre!
Padre, gracias por velar porque Tu Palabra se cumpla
a favor mío. ¡Te agradezco y alabo en el Nombre de
Jesús!"
Escrituras de Sanidad
Las siguientes escrituras son promesas sobre las que puede pararse para
recibir su sanidad:
Exodo 15:26y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu
Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a
sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad
de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque
yo soy Jehová tu sanador.
Exodo 23:25-26Mas a Jehová vuestro Dios serviréis y
él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda
enfermedad de en medio de ti. No habrá mujer que aborte, ni
estéril en tu tierra; y yo completaré el número de
tus días.
Salmos 103:1-5Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo
mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no
olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus
iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo
tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de
bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
Salmos 107:19-20Pero clamaron a Jehová en su angustia, Y los
libró de sus aflicciones. Envió su palabra, y los
sanó, Y los libró de su ruina.
Proverbios 4:20-23Hijo mío, está atento a mis palabras;
Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos;
Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los
que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada,
guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.
Isaías 53:4-5Ciertamente llevó él nuestras
enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos
por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por
nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra
paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
Jeremías 1:12Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo
apresuro mi palabra para ponerla por obra.
Jeremías 30:17Mas yo haré venir sanidad para ti, y
sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te
llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda.
Mateo 8:17para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías,
cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó
nuestras dolencias.
Mateo 15:30-31Y se le acercó mucha gente que traía
consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los
pusieron a los pies de Jesús, y los sanó; de manera que
la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos
sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios
de Israel.
Mateo 18:18-19De cierto os digo que todo lo que atéis en la
tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en
la tierra, será desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si
dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de
cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que
está en los cielos.
Marcos 11:23-24Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a
este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su
corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que
diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis
orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
Marcos 16:17-18Y estas señales seguirán a los que creen:
En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas
lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa
mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos
pondrán sus manos, y sanarán.
Lucas 9:2Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a
los enfermos.
Lucas 13:16Y a esta hija de Abraham, que Satanás había
atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de
esta ligadura en el día de reposo?
Hechos 5:16Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a
Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus
inmundos; y todos eran sanados.
Hechos 10:38Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo
y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo
haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque
Dios estaba con él.
Gálatas 3:13-14Cristo nos redimió de la maldición
de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está
escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero ), para que en
Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los
gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del
Espíritu.
Santiago 4:7Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá
de vosotros.
Santiago 5:14-15Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los
ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con
aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe
salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si
hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
1 Juan 4:16Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios
tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor,
permanece en Dios, y Dios en él.
Salmos 86:15Mas tú, Señor, Dios misericordioso y
clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad,
Hechos 10:34Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo
que Dios no hace acepción de personas.
Lucas 18:19Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas
bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios.
Santiago 2:14-16Hermanos míos, ¿de qué
aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras?
¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana
están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada
día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y
saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo,
¿de qué aprovecha?
Colosenses 2:14-15anulando el acta de los decretos que había
contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y
clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las
potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre
ellos en la cruz.
Apocalipsis 1:18y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que
vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de
la muerte y del Hades.
Efesios 1:21sobre todo principado y autoridad y poder y
señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no
sólo en este siglo, sino también en el venidero;
Filipenses 2:9Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo
sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
Romanos 14:1Recibid al débil en la fe, pero no para contender
sobre opiniones.
Lucas 8:50 Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas;
cree solamente, y será salva.
Santiago 1:6Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es
semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada
de una parte a otra.
Mateo 12:36Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los
hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.
Poniendo por Obra
Como parte del proceso de aprender todo esto llegó el tiempo en
que tuve que actuar, sobre mi fe en la Palabra de Dios. Tenía
que comenzar a hacer lo que no había podido hacer debido a la
enfermedad. Para mí, esto implicaba caminar más de 20
metros. Así que, con mi esposa a mi lado, comencé por
salir a la acera para caminar.
Ahora, las manifestaciones o síntomas de las enfermedades del
corazón varían de persona a persona, pero el
síntoma principal, la angina, se manifestaba de la siguiente
manera para mí. Sentía una rigidez en la región
izquierda del tórax, que se extendía hacia arriba y a lo
largo de la clavícula, bajo la axila, hasta detrás del
hombro izquierdo. Entonces esta sensación se intensificaba y
causaba dolor a medida que se extendía al hombro izquierdo,
hasta la nuca y hacia abajo por el brazo izquierdo. El dolor se
intensificaba haciéndose similar a un fuerte calambre, pero
continuaba hasta hacerse muchas veces más doloroso que un
calambre, al punto que las vértebras de mi espalda baja
dolían y el dolor se sentía como fuego justo por encima
del codo izquierdo y detrás del hombro izquierdo.
Permanecía así por pocos minutos y luego todo iba
pasando, dejándome completamente agotado. Una vez que
comenzaban, a menos que me sentara inmediatamente, regulara mi
respiración y mi ritmo cardíaco, los ataques se
manifestaban totalmente.
Comenzamos a caminar. A los veinte metros, comenzó un ataque. Se
lo dije a mi esposa y juntos comenzamos a reprender la enfermedad, la
dolencia y al diablo. Para el momento que dijimos "¡En el nombre
de Jesús!" el ataque se había extendido a mi axila,
¡pero inmediatamente se detuvo! Caminamos otros veinte metros,
otro ataque se manifestó, fue reprendido y también se
detuvo, esta vez antes que alcanzase mi axila. Este proceso
continuó, cada veinte pies, durante las caminatas, por los
siguientes cuatro días, sin que nada variara. Al final de los
cuatro días, estaba frustrado, MUY enojado con el diablo y tan
dolorido por los continuos ataques que mi torso estaba inclinado hacia
la izquierda. Cuando habíamos recorrido tres cuartas partes del
trayecto alrededor de la manzana, levanté mis manos y rostro a
Dios y grité: "Dios, ¿Cuánto más tengo que
soportar esto?"
Sabía en mi corazón que me estaba faltando algo. Y esa
noche lo encontré. Encontré que en mis caminatas,
había estado usando, con éxito, la 'Espada del
Espíritu de la Palabra' reprendiendo al diablo sobre la base de
la escritura, de manera similar a como Jesús obró en el
monte de la tentación. Lo que me había estado faltando
era el 'Escudo de la Fe', usando Marcos 11:23-24 como modelo, alabando
a Dios por mi sanidad, sobre la base de cualquiera o todas las
escrituras de sanidad en la Palabra de Dios, de manera previa a su
manifestación en mi cuerpo.
¡Parte de mí no podía esperar hasta salir a la
acera y probar esto! Pero otra parte no quería arriesgar otro
ataque total que podría venir si es que estaba equivocado.
Decidí allí y en ese momento que literalmente aquello iba
a ser "hacer o morir". Tomé la decisión de que no iba a
ser derrotado por el diablo.
La siguiente mañana, comenzamos. A los 20 metros, vino el
ataque, fue reprendido y se detuvo. A los siguientes 20 metros el
ataque comenzó, vacilé por un momento pero entonces dije:
"Padre Dios, hemos reprendido las tinieblas de la enfermedad y la
dolencia, y te alabo y agradezco por tu Palabra que dice: Mas él
herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el
castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos
nosotros curados. Creo Tu palabra, más de lo que creo en
cualquier manifestación de enfermedad que el diablo pueda poner
en mí, más de lo que creo en la realidad del mundo
material." El ataque se detuvo y continuamos caminando. Alcanzamos
veinte metros más, y nada. A los cuarenta metros vino otro
ataque, alabamos a Dios como antes y el ataque se detuvo; continuamos
caminando, ¡esta vez el doble de los cuarenta metros! Luego el
doble de eso y el doble de aquello... y ha sido así desde
entonces. ¡Ahora, estoy alabando a Dios casi todo el tiempo!
¡Pienso que me he convertido en un verdadero "adicto a la
alabanza", y que nunca deje de serlo! ¡Dios es tan bueno!
¡Advertencia!
Siento que usted necesita ser advertido o prevenido acerca de algo.
Satanás está contento con sólo mantenernos en
"estado de no resistencia". Si comienza a hacer algo que inquiete el
"status quo", por ejemplo actuando sobre la base de su fe y ganando
victoria sobre su influencia, de seguro que atraerá su
atención al grado en que vendrá contra usted de alguna
manera para intentar negarle esa victoria. Si usted es demasiado
fuerte, él podría venir hacia usted a través de
alguien que está cerca de usted. ¡Por lo tanto, mientras
está celebrando su victoria, mantenga su espada y su escudo
listos, y manténgase en guardia!
Nota:
Lo que se le ha enseñado NO es sólo algo que puede usar
cuando está enfermo. Una vez que comienza esto NO PUEDE
desistir. Se DEBE convertir en una "forma de vida". Usted debe
"alinearse" con la Palabra de Dios, hacer cambios en su vida y
desarrollar una relación con El. Hasta el más grande de
los pecadores puede recibir el milagro de la sanidad. Sin embargo, la
"Salud Divina" continua requiere obediencia a la Palabra de Dios.
Además, estos principios pueden y deben ser aplicados A CADA
ASPECTO de su vida.
Esto es verdaderamente todo lo que necesita.
Podría escribir un libro explicando todos los
porqués y los cómos, y aquello sería sólo
la base de un tema muy profundo y rico. Pero esto que escribo
acá es todo lo que realmente necesita para recibir su sanidad.
Sinceramente espero que lo escrito arriba le ayude tanto como me ha
ayudado a mí.
¡Gloria a Dios porque SOY SANO!